¡Realmente me sorprendí mucho cuando supe que este bebé no estaba dormido!

La muerte de un hijo es una gran prueba para cada persona que ha sufrido esta terrible pérdida. Cada uno maneja el dolor de la pérdida de un hijo a su manera. Para algunos es más fácil resignarse a la pérdida, teniendo ante los ojos la imagen del niño o la niña. Esta habitante de la ciudad inglesa de Wersop, en el condado de Nottinghamshire, ofrece un servicio bastante inusual para padres que han sufrido la pérdida de un hijo. Ella hace muñecos, que exactamente son similares a los bebés que perdieron. Según los padres, al tener al lado una copia exacta del niño, es mucho más fácil soportar la pérdida.

Teresa Russon, autora de estas muñecas casi reales, empezó a trabajar en este oficio por casualidad. Ella también sufrió la pérdida de un hijo, por lo que le son conocidos los sentimientos que experimentan en este caso los padres. Para distraerse de los pensamientos dolorosos, ella comenzó a mejorar el aspecto general que tienen las muñecas, dándole una característica de lo más realista. El resultado es simplemente impresionante, ¡La muñeca era prácticamente imposible de distinguir de un niño real!

Entonces a Teresa se le ocurrió la idea de hacer unas muñecas que serían tan parecidas a los niños que mueren a una edad temprana. Esta muñeca aliviaría un poco el dolor de los padres.

Este servicio se ha vuelto muy popular. A la fecha, Teresa Russon ha recibido ya más de 250 pedidos.

En la fabricación de la más simple de las muñecas se gasta más de un centenar de horas de tiempo, mientras que las más complejas pueden prepararse en un plazo de seis meses.

En sus obras, Teresa aplica silicona, que da a la muñeca realismo y hace que el contacto con éstos sea similar al tacto.

El valor de estas muñecas va de las 30 libras y puede alcanzar varios cientos.

Además de los bebés, Teresa también fabrica personajes de cuentos de hadas: hadas, elfos, vampiros y otros.

¡El trabajo de esta mujer realmente se merece mucho respeto!

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